¡Celebramos el cumpleaños número 84 de Jane Goodall!

¡Celebramos el cumpleaños número 84 de Jane Goodall!
¡Celebramos el cumpleaños número 84 de Jane Goodall!

Jane viaja 300 días al año para difundir un mensaje de determinación y esperanza. Nosotros, desde acá, celebramos su vida, determinación e incansable labor para hacer de este mundo un lugar mejor.

El 3 de abril de 1934 nacía en la ciudad de Londres una pequeña llamada Jane. Y como casi todos los niños criados antes de que la televisión tuviera alcance público y los videos juegos existieran, Jane pasó su infancia jugando al aire libre, explorando la naturaleza.

Para su primer cumpleaños, y como si fuera un guiño del destino, su padre le regaló un chimpancé de peluche al que bautizaron Jubilee, en homenaje al primer chimpancé nacido en cautiverio en el zoo de Londres. Jubilee fue, desde aquel entonces, compañero inseparable en todas las aventuras de su vida.

Jane Goodall junto a Jubilee

Cuando estalló la guerra con Alemania, en 1939, la familia Goodall Morris decidió alejarse de la capital inglesa y se instaló en la granja familiar de Bournemouth, al sur del país. Jane pasaría allí el resto de su infancia y adolescencia, años en donde descubrió los encantos de la naturaleza y se dejó asombrar por sus misterios; trepó todos los árboles de la zona y pasó largas horas observando a cada uno de los pequeños animales que la rodeaban.

Jane, Judy (hermana), Vanne (madre) y el padre de Jane

Para cuando cumplió diez años ya sabía qué quería hacer de su vida: vivir en África junto a los animales salvajes. Y lejos de lo que podríamos llegar a pensar, su madre Vanne no sólo fomentó y alimentó aquella fantasía sino que varios años más tarde la acompañó a cumplir su sueño. Cada vez que habla de Vanne, Jane no tarda en mencionar las palabras que le repetía para que nunca se diera por vencida: “Si realmente quieres hacer algo, tendrás que trabajar duro, aprovechar las oportunidades y nunca rendirte”.

La buena estrella

Convencida de que tarde o temprano su hija encontraría la forma de acercarse a los animales, Vanne la convenció de estudiar secretariado para poder conseguir un trabajo allí donde quisiera. Siguiendo su consejo, Jane volvió a Londres a los 19 años, se inscribió en varios cursos y consiguió un empleo para poder vivir en la capital. Pero una mañana de 1956 recibió una sorpresiva carta: Clo, su amiga de la infancia, la invitaba a pasar unas vacaciones en Kenia, donde su familia había comprado una granja. Ese mismo día Jane renunció a su vida en Londres y volvió a Bournemouth para poder ahorrar dinero con mayor facilidad. Cinco meses después compró el pasaje de barco que la llevaría al continente de sus sueños. En 1957, luego de combinar tres semanas a bordo del Kenya Castle con un pequeño trayecto de tren, pisó Nairobi por primera vez.

Fue allí, en Kenia, donde las vueltas de la vida la llevaron a conocer al doctor Louis Leakey y por fin encontrar la manera de vivir entre animales salvajes. Leakey, el célebre paleontólogo y antropólogo británico, trabajaba en el Museo Coryndor de Historia Natural. El experto intuía, ya por aquel entonces, que si conociéramos mejor el comportamiento de los grandes simios en libertad podríamos también comprender mejor a nuestros ancestros prehistóricos. Y así fue que meses después de darle trabajo como secretaria, le propuso a Jane, una joven sin estudios específicos pero con una pasión incalculable por los animales y mucha paciencia, formar parte del estudio científico que estaba deseoso por llevar a cabo: estudiar a los chimpancés de Gombe, en Tanzania, para develar los misterios de nuestro pasado.

Jane Goodall junto a Louis Leakey

Louis Leakey

La historia de Jane, a partir de entonces, dio la vuelta al mundo: Una mujer joven y blanca sin conocimientos científicos instala una carpa en medio de la selva, junto a su madre, para estudiar el comportamiento de chimpancés en estado salvaje jamás observados por el hombre.

Un sueño, una realidad

Cuando pisó Gombe por primera vez Jane Goodall cumplió sus sueños más profundos. Y sin saberlo, también dio los primeros pasos hacia la revolución de la antropología moderna. Más adelante, esos mismos pasos la llevarían a inspirar a miles de personas alrededor del mundo.

El Instituto que lleva su nombre tiene 30 oficinas alrededor del mundo y un programa de educación ambiental llamado Roots & Shoots que se extiende por 100 países. Jane, con 84 recién cumplidos, viaja 300 días al año para difundir un mensaje de determinación y esperanza. Es por esto que hoy celebramos, desde el Instituto Jane Goodall Argentina, su vida, sus descubrimientos y su incansable trabajo para hacer de este planeta un lugar mejor.

Tres libros recomendados

Yo, Jane (Océano Travesía): Es un libro infantil ilustrado que narra en pocos párrafos la historia de una niña llamada Jane, que soñaba con cuidar a todos los animales y creció para ayudar a cambiar el mundo.

Gracias a la vida (Mondadori): Es la autobiografía que Jane Goodall publicó en 1999. En ella narra los años de infancia y adolescencia en su Inglaterra natal, los primeros contactos con la naturaleza, las historias familiares, su viaje a África y todos los pormenores del arriesgado trabajo sobre el terreno.

Otra manera de vivir (De bolsillo): En este libro Jane nos advierte sobre los riesgos alimenticios a los que se enfrenta la humanidad, y nos proporciona consejos prácticos para reeducar nuestro cuerpo. Con palabras claras y contundentes, la primatóloga nos recuerda lo que deberíamos saber: que la Tierra es cosa de todos.